Desde hace ya tiempo quería hacer una serie de artículos recordando mi era dorada del rol, de los 15 a los 25 aproximadamente, y por fin decidí empezarlos hace un par de días, tras ver las entradas en el G+ de Wulwaif Ygliakson y Terrax el Maestro que me remitieron al blog La Torre de Ébano, el cual me remitió al blog Petrificación o Polimorfía, donde me enteré que el pdf del HARP estaba por 5$ (si no ha quedado claro, preguntad XD). No pude evitar comprar el juego heredero (muy simplificado, eso sí) del Rolemaster, el juego de Fantasía al que más horas he jugado, y más he disfrutado... Si, y es que en nuestro grupo apenas jugabamos a D&D y nos gustaba más Rolemaster.
En estos momentos habrá gente leyendo esto que se rasgue las vestiduras y me llame de todo. Así que a ver... los fans de D&D pónganse en la cola de la derecha para soltarme dos guarrazos, los fans de Rolemaster a la izquierda para darme un abrazo... A veeeer, Rolemaster a la izquierda... ¿Quiere alguien ponerse a la izquierda, por favor?... ¡Que alguien se ponga en la fila de la izquierda, coño, que no entra nadie más en la de la derecha! XDDDD
Bueno, después de la chorrada, vamos al tema... Nunca tuvimos una denostada lucha entre los defensores de uno y otro juego, ya que en realidad a todos nos gustaba más Rolemaster con sus tablas, y tablas, y tablas, y tablas. Bueno, al final, las tablas que más nos gustaban, como todos supondreis, eran las del Arms Law, tablas de armas y de críticos, ¿para qué quieres más? :-P Eso no quiere decir que no jugásemos a D&D, aunque solo jugamos en Dragonlance, y sobre todo la campaña de Crónicas de la Dragonlance, donde, sí, yo encarnaba a Raistlin y no había ningun kender :-D. No fue hasta muchos años después cuando me enamoré del D&D, con otro master y en Reinos Olvidados (con un hype tremendo tras jugar el/los Baldur's Gate en el ordenador), con nuestra campaña que comenzó en AD&D y continuó en D&D3, protagonizada por mi recalcitrante Paladín, pero esta es otra historia de Rolero Cebolleta que ya llegará a vosotros.
Rolemaster, segunda edición... Una caja, tres libros, Character Law, Arms Law y Spell Law (si, teníamos la edición en inglés mucho antes de que se llegase a traducir), años de diversión... Además llegamos a tener y usar, muchos de los Companion del juego, que no hacían otra cosa que agrandar, y agrandar el juego. Recuerdo que cada uno de los jugadores tenía una fotocopia de la tabla del arma que usaba, y/o de los hechizos que tenía, además de las tablas de los críticos correspondientes... todo ello para intentar facilitar la vida al master. Bastante lentos eran los combates (o no, dependiendo de los críticos) como para que una persona sola se encargase de todas las tablas... Pero aquello cambió el día que me puse a hacer un programa en Delphi para llevar todo el tema de combate.

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Belholder, mi monstruo favorito de D&D |
Ahora me rio de aquella actitud y disfruto de cualquier partida de rol, desde mi adorado Aventuras en la Marca del Este, o Llamada/Rastro de Cthulhu, a Dark Heresy, Leyenda de los cinco anillos, Esoterroristas, Mundo de Tinieblas y lo que se me ponga por delante siempre que esté en buena compañía.
Para terminar solo quiero comentaros cómo en estos momentos mi sentimientos enfrentados entre D&D y Rolemaster son totalmente opuestos a los de tantos años atrás. Tras hojear el HARP, me entraron ganas de dirigirlo, o de jugarlo, pero se fueron en breve. Me di cuenta de que prefiero dirigir y jugar AelMdE que Rolemaster, pero sin ningún tipo de duda. Al final, este pdf de HARP, será carne de LULU, y se quedará en mi estantería como mero objeto de coleccionismo. Es una pena, sí, pero me conformo con jugar a unos pocos juegos, y al menos jugar a algo, y no dispersarse con miles de juegos sin cerrar ninguna partida.
Dispersión!! Lo que hay es mucho vivio!!! XD
ResponderEliminarA ver si comienza el curso rolero para empezar a darle caña al lápiz y los dados...
perdón, *vicio
ResponderEliminarPues tu historia con el Rolemaster es parecida a la mia, incluso es paralela a tus experiencias con el D&D pero yo en lugar de entrar a fondo con la tercera edición yo lo hice con el AD&D de la segunda...
ResponderEliminarAhora, nuestro master de Rolemaster está preparando la campaña de los silmarils y me preguntaba si seria posible rescatar ese programa que comentas para agilizar las partidas... seria un puntazo llevar a la mesa de juego algo así...
Un saludo desde Girona
Albert Tarrés
Y te contaré batallitas ya, pero para eso hay que quedar con calma, XDD, tú con Whisky y yo con mis cafés con hielo.
ResponderEliminarPuedo decir que tengo la segunda edición de Rolemaster en casa en un estado de "muy cuidado", que a dia de hoy hay gente de mi grupo que sigue dirigiendo a Rolemaster, y que nunca nunca nunca dejaré de analizar matemáticamente las posibilidades de matar al malo que tenemos en cualquier partida, ambientación o sistema. Rolemaster i love you :)
ResponderEliminarGracias a todos por comentar :-)
ResponderEliminarLord G, si la cosa va como debiera, este finde retomamos las partidas de rol. No te preocupes.
Albert Tarrés, busco el programa y el código fuente y te lo paso. Por algún lado tendría que estar... El problemas es saber dónde :S Y seguid jugando a Rolemaster :-D
Wulwaif Ygliakson, tenemos un whisky/café pendiente, si señor... A ver si se normaliza un poco la cosa y quedamos cualquier día de estos :-D
Ferran Hellar, que bonitoooooooo :-D Me sorprende ver gente que aún juegue a Rolemaster... Ánimo chicos, seguid así.
A Rolemaster, lo que se dice a Rolemaster jugué muy poco. Mi juego de cabecera durante mucho tiempo fue un Rolemaster simplificado/MERP dopado que se había currado un compañero y nos resultaba más cómodo.
ResponderEliminar(A)D&D nunca ha sido santo de mi devoción y, hace unos años, buscando un juego de fantasía medieval, el 3.5 ni me lo planteé. Antes me pensé retomar Rolemaster, pero se cruzó Ánima en el camino y...